Seleccionar página

El concepto de “hazlosencillo” lo vengo trabajando ya hace más de 20 años, empezó realmente para apoyar a mis clientes o en mis empleos a simplificar procesos, a desburocratizar y hacer que las personas y las organizaciones fueran más productivas.

En este camino me he encontrado muchos obstáculos, pero también a mucha gente y decenas de organizaciones que están deseosas de mejorar y entrarle al tema.

En su momento en Banco del Atlántico, recién privatizado, logramos avances impresionantes, desde simplificar el paquete de compensaciones para los empleados y trabajadores, eliminando decenas de prestaciones y beneficios, monetizando la mayor parte en el salario, lo que fue muy bien recibido por los empleados, los trabajadores y hasta el sindicato.

Creamos un concepto único en la banca -en su momento- que fue el surgimiento de Operadores de Servicios Múltiples, fundamentalmente cajeros/as que, en lugar de hacer una o dos operaciones, podrían hacer hasta 30, lo que les implicaba un ingreso adicional mensual muy interesante. Empezamos a pagar por lo que la gente sabía y no solo por la que la gente hacía, en un período de tiempo muy corto logramos reducir las filas en las sucursales en más del 50% y en el mediano plazo operar las sucursales con hasta 30% menos personal, con el mismo estándar de servicio.

Como estos ejemplos, podría señalar una docena en el Banco, mas adelante me toco seguir aplicando mi metodología en SEDESOL y en varias entidades del sector de desarrollo social, como Liconsa y Fonart, donde logramos eficiencias inauditas para el sector público y certificaciones nacionales e internacionales muy prestigiosas, como ISO´s, ESR, Mejores lugares para trabajar para las mujeres, premios mundiales a artesanías, comercio justo en la compra de artesanías, y muchos más.

En mi breve paso por PEMEX, tuve menos oportunidades de hacer cosas muy interesantes, pero hay algunas memorables, como la revisión del contrato colectivo de trabajo, causa principal de mi llegada a la entonces paraestatal, que se vio opacada por los turbios manejos del entonces Director General de la misma y que fue despedido con justificada razón.

En Genommalab “me gradué” poniendo en práctica muchos lanzamientos, proyectos, acciones y actividades inéditas en el mundo de los laboratorios y empresas de cosméticos. Logramos lanzamientos muy exitosos en tiempos récord menores a 30 días desde el día de la conceptualización hasta la puesta en los anaqueles de comercios de nuestros clientes y textualmente decenas de acciones “hazlosencillo” que dieron mucho de qué hablar y que contribuyeron de forma determinante al éxito logrado por GL en esos años.

Por razones de secreto profesional y la firma de contratos de confidencialidad no puedo citar ejemplos de mis clientes, pero les puedo asegurar que la he probado con éxito en los últimos 10 años en Guatemala, Costa Rica, Colombia y obviamente en México.

¿Dónde y cómo empezar con “hazlosencillo”?

Lo primero es establecer una meta, objetivo o resultado por alcanzar, para los efectos de la metodología, estos tres conceptos son sinónimos: “hazlosencillo”… jaja.

¿Cómo establezco la meta? Hay que utilizar un verbo con sentido de logro, una fecha y un número, lo demás es parafernalia (alardes que pretenden demostrar importancia). Así, un objetivo bien redactado es “Vender 100 al 30 de junio del 2019” o “Lograr 17% de utilidad al 31 de diciembre del 2019”.

Me gusta poner el ejemplo del presidente John F. Kennedy cuando reto a los americanos el 12 de septiembre de 1962 “Vamos a llevar un hombre a la luna antes de que acabe la década”, hecho que se logro en julio de 1969. Recomiendo ver el vídeo en Youtube, vale mucho la pena. Es un gran discurso en la Universidad de Rice. Este es el tipo de discursos y retos inspiradores que deben pronunciar los líderes organizacionales para que sus equipos se motiven a alcanzar grandes objetivos.

Basta decir que septiembre de 1962 no había ningún astronauta en los EUA, el programa “Apolo” estaba por crearse, el presidente Kennedy fue asesinado en 1963 y nadie dudo un segundo en lograr este reto.

Al definir nuestro resultado tenemos que tener claro para que lo quiero alcanzar, de otra manera costará mucho más trabajo lograrlo. Simon Sinek tiene una metodología denominada “Círculo dorado o de oro” que les puede ayudar a definir de forma muy sencilla su ¿por qué? Y luego los guiará al ¿cómo? Y finalmente al ¿qué? Algunas organizaciones encuentran el ¿Por qué o para qué? En su visión y su ¿cómo? En su misión.

Definido esto, ya tienen más del 50% del trabajo hecho.

Publicación original: amedirh.com.mx