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Debemos estar todos conscientes de que las gestiones llevadas a cabo por el CNET con todos los funcionarios del más alto rango del gobierno federal han servido tan sólo para abrir espacios de diálogo y que, en el fondo, el verdadero problema es la concepción que tiene el gobierno sobre el turismo, diría Pablo Azcárraga en su informe de despedida como presidente de este organismo el pasado mes de febrero.   

En esta concepción se dice que la actividad turística es un asunto, fundamentalmente, del sector privado. Se ha señalado desde el gobierno que esta actividad se da, prácticamente de forma espontánea, resultado de nuestras enormes riquezas naturales y culturales, ambas ampliamente reconocidas a nivel mundial, y se sostiene que es una actividad que ha dado lugar a grandes riquezas y a paraísos para unos cuantos que conviven con la pobreza extrema para la mayoría.

Es trascendental combatir esta concepción equivocada y demostrar que el turismo no es el causante del rezago social, sino que muy al contrario, es parte de la solución al problema de pobreza que aqueja a México y que, si trabajan juntos gobierno y empresarios, se puede aumentar la contribución que el turismo hace al mejoramiento del bienestar de los mexicanos.

El propio presidente López Obrador, cuando el pasado 5 de diciembre tuve oportunidad de plantearle, directamente, que habíamos empezado a trabajar en un esquema de colaboración específico con el ingeniero Romo, dada la importancia que tiene el turismo y el potencial que puede desplegar en los próximos años, me aseguró que, efectivamente, el turismo es prioritario para su gobierno y que es uno de los sectores económicos que mejores resultados ha dado durante su administración, que creció con gran vigor el año pasado y que lo seguirá haciendo en el futuro, todo ello, sin el CPTM, que fue cancelado por corrupción, lo que indica que fue una buena decisión desaparecerlo (Pablo Azcárraga).

Pablo Azcárraga Andrade, presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET).

A este optimismo por parte del presidente, contribuyen diversos factores de carácter coyuntural, que con el tiempo irán despareciendo y entonces se entenderá el grave error que se cometió cerrando el CPTM y acabando con la difusión de la marca “México” y sus destinos turísticos.

Y es que las cifras que el presidente utiliza corresponden a las publicadas por la SECTUR que, a su vez y desde agosto de 2018, el INEGI, en lugar del Banco de México, elabora bajo una nueva metodología para la estimación del gasto promedio por visitante extranjero para establecer cuantos de los cruces fronterizos corresponden a turistas y cuantos corresponden a visitantes. Si bien ambas metodologías pueden ser correctas técnicamente –la del banco de México y la del INEGI–, el hecho es que no son estrictamente comparables. 

Más allá del tema de metodología de cálculo aplicado por el INEGI al gasto promedio por visitante y al número de turistas, que deberá alinearse a la realidad en los próximos meses, debemos contribuir a permear la idea de las bondades para el país de apoyar el desarrollo turístico y de la difícil coyuntura que enfrenta la industria y que seguirá enfrentando en el mediano plazo. 

Lo que sí podemos comparar, pues su cálculo no ha variado, es el número de turistas que llegan al país por vía aérea y que aportan el grueso del gasto turístico internacional (más del 80%). Y éste, como sabemos, se encuentra estancado después de muchos años de crecer sostenidamente.

Fotografía: NITU.

Ya en el año 2019 se vio cómo México dejó el sexto lugar a nivel mundial entre los países con más turistas en el mundo, lugar que ocupa ahora Turquía y vemos cómo Alemania se acerca a México.

El problema mundial del Coronavirus, “COVID-19”, tendrá un muy fuerte efecto en la industria del turismo a nivel mundial. Hoy en día, las líneas aéreas a nivel mundial ya han perdido más de 13 mil millones de dólares y hay estimaciones que llevan esta cifra hasta los 60 mil millones.

Si bien el crecimiento anual de turistas a nivel mundial estaba siendo sostenido desde la crisis del 2008-9, seguramente este año veremos, o bien una reducción en la tasa de crecimiento, o inclusive un descenso, si tomamos en cuenta la importancia de China en esta cifra y la situación tan grave que se esta viviendo en Europa, y por ahora muy grave en Italia, que es uno de los cinco países con más turistas a nivel mundial.

Según se puede leer en distintos medios, ya han sido pospuestos o cancelados cientos de eventos masivos a nivel mundial. Las propias Olimpiadas de Tokio están en riesgo. En unas semanas sabremos si se posponen o se cancelan ante los altos riesgos de la propagación del COVID-19 y la falta de un tratamiento para acabar con este virus.

México tiene inmensas oportunidades para incrementar su importancia a nivel mundial en materia turística, para ello tiene que llevar a cabo muchas acciones y empezar ya. De no hacerlo pronto, otros países, como ya lo están haciendo, tomarán los espacios que estamos dejando libres.

El COVID-19 tendrá un muy fuerte efecto en el sector turístico a nivel mundial (Fotografía: Infobae).

Es impresionante ver la inmensa cantidad de anuncios en las revistas impresas y los anuncios en las pantallas de las líneas aéreas de muchos países del Caribe, para competir con Cancún y la Rivera Maya, entre otros.

Tenemos una muy aceptable red carretera que permitiría promover mucho el turismo por carretera desde Estados Unidos y desde Centroamérica, para quienes vuelan a ciertos destinos de los muy obvios, pero que no salen de ahí. Por ejemplo, desde Cancún-la Riviera Maya, se pueden visitar una docena de sitios arqueológicos o ciudades como Mérida y Valladolid, en menos de cuatro horas, y esto se repite si se piensa lo mismo desde Puerto Vallarta, o Los Cabos, donde los turistas podrían visitar otras ciudades o playas si se les diera la información adecuada. Aquí habrá que trabajar y mucho en los señalamientos en las carreteras.

No hay que inventar el agua tibia, un viaje por prácticamente cualquier país de Europa les dirá a las autoridades de Turismo y Comunicaciones y Transportes, lo que hay que hacer: “Hay que poner muchos señalamientos de las distancias entre los puntos”. Un buen ejemplo de lo mal que esto se hace en México es la carretera entre la Ciudad de México y Cuernavaca donde sólo hay tres señalamientos en los 70 kilómetros de la misma.

Además, habría que incrementar las estaciones de servicio, gasolineras, en toda la red de carreteras y mejorar sustancialmente la disponibilidad a Internet. Recientemente viajé más de 1,600 kilómetros por el sureste mexicano y me encontré tramos en donde no hay gasolineras en más de 100 kilómetros, ni tampoco acceso a Internet durante horas, a pesar de estar muy cerca de ciudades medianas como Champotón y Escárcega en Campeche.

Como se ve, México está perdiendo muchas oportunidades e ingresos por no hacer lo correcto en materia turística, y me temo que con estas autoridades y su concepción del sector, hay pocas esperanzas de que esto cambie.

Fuente: https://elsemanario.com/opinion/todo-lo-que-dejamos-de-ganar-en-el-sector-turistico-2a-parte-octavio-aguilar/

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