Seleccionar página

Esta semana Pablo Azcárraga terminó su mandato de ocho años al frente del Consejo Nacional Empresarial Turístico, “CNET”, y en su discurso de despedida y rendición de cuentas ha sido claro y contundente.

El CNET es el órgano de representación del sector privado dedicado al turismo en todas sus ramas: la hotelería, las líneas aéreas, el transporte terrestre, los restaurantes, los desarrolladores, los inversionistas, los agentes de viajes y otros servicios turísticos. Estas actividades están representadas por las 14 cámaras y asociaciones que actualmente lo integran.

Además, como un órgano líder representante del sector privado en materia turística, se logró un activo y fecundo vínculo con los inversionistas del sector, por ello, el CNET, a través de la creación de un Consejo Consultivo, ha invitado a participar como miembros activos del CNET a destacados inversionistas, actualmente 30, de la mayor relevancia en la creación de infraestructura turística en el país. 

Durante los 31 años de su actuar, el CNET ha sido siempre impulsor y, con frecuencia, protagonista central de los grandes cambios y transformaciones que han impactado el quehacer y la política turística en México.

Azcárraga es contundente:

Fotografía: Periódico Viaje.

“Hoy, como sabemos, varias medidas y anuncios de la presente administración, conocidos por todos nosotros, están resultando poco afortunadas para nuestro sector y no contribuyen a seguir impulsando su expansión. Es de lamentarse además que, en estas circunstancias, la interlocución permanente con la Secretaría, a través de las reuniones trimestrales, se haya deteriorado como lo ha hecho y no, precisamente, por la falta de disposición del CNET.

Entre las medidas tomadas por esta administración, resultan particularmente preocupantes dos que afectan severamente la competitividad a largo plazo de la industria turística mexicana, y son las que tienen que ver con la conectividad y la promoción, aspectos fundamentales para el desarrollo del sector:

  1. Hablamos, primero, de la cancelación de la construcción del aeropuerto de Texcoco y la implementación de un nuevo modelo de aeropuertos para el Valle de México mucho menos ambicioso, que sigue despertando dudas y que elimina la posibilidad de contar con un HUB de clase mundial.
  2. Segundo, el cierre del Consejo Promoción Turística de México “CPTM” y, lo más grave, la pérdida de los recursos del DNR (Derecho de visitante sin permiso para trabajar) que se desviaron a fines distintos a los de la promoción. El exitoso esquema con el que contábamos ha sido desmantelado en su totalidad y no se ha sustituido con nada que le permita al país competir en igualdad de condiciones con otros destinos.

A estos dos temas hay que agregar muchos otros, como, por ejemplo, la muy probable eliminación de los fines de semana largos.

En general, lo que podemos ver es la falta de definición de una política turística nacional que tiene su máxima expresión en el proceso de extinción, en los hechos, de la Secretaría de Turismo, no sólo por su evidente falta de compromiso con el sector turismo, sino por lo minúsculo del presupuesto federal que se le asignó para 2019 y 2020, un recorte acumulado en estos dos años de más del 70%, que la condena a su ya evidente inactividad.

Se ha destruido mucho en muy poco tiempo.

Como presidente del CNET, he manifestado en reiteradas ocasiones y en diversos medios, los efectos negativos que sobre el turismo tendrá la situación antes señalada, el tiempo que implicará revertirla y lo difícil que ello resultará, sobre todo, en un entorno mucho más apremiante marcado por la desaceleración o estancamiento que el turismo viene soportando desde hace varios meses”.

Las críticas o lamentos no conducen a ningún lugar, por ello el CNET, ante la falta de atención y capacidad el actual Secretario Federal de Turismo, propuso llevar a cabo cuatro mesas de trabajo conjuntas entre el sector privado y el gobierno, bajo la supervisión de Alfonso Romo.


“El pasado 4 de diciembre, en compañía de varios miembros del CNET y de su Consejo Consultivo, nos reunimos con el ingeniero Alfonso Romo, Jefe de Oficina de la Presidencia, para presentar dicha propuesta y poner en marcha una Alianza de Colaboración, en la que se plantea, principalmente, instalar mesas de trabajo conjuntas con el gobierno, sobre la base de cuatro grandes asuntos que pensamos que, en las circunstancias actuales, deben constituir la agenda turística nacional:

  1. Turismo y desarrollo social en los destinos turísticos
  2. Seguridad en los destinos turísticos
  3. Difusión internacional de México como destino turístico
  4. Inversión privada y ampliación de la oferta turística de México 

El gobierno actual y, en concreto el secretario, tienen una muy equivocada concepción del sector turístico. En esta concepción se dice que la actividad turística es un asunto, fundamentalmente, del sector privado. Se ha señalado desde el Gobierno que esta actividad se da, prácticamente, casi de forma espontánea, resultado de nuestras enormes riquezas naturales y culturales, ambas ampliamente reconocidas a nivel mundial, y se sostiene que es una actividad que ha dado lugar a grandes riquezas y a paraísos para unos cuantos que conviven con el infierno de la pobreza extrema para la mayoría.

Es tarea fundamental del CNET, y de muchos de nosotros, combatir esta concepción equivocada y demostrar que el turismo no es el causante del rezago social, sino que muy al contrario, es parte de la solución al problema de pobreza que aqueja a México y que, si trabajamos juntos, gobierno y empresarios, podemos aumentar la contribución que el turismo hace al mejoramiento del bienestar de los mexicanos”.

Fuente: https://elsemanario.com/opinion/que-y-cuanto-estamos-dejando-de-ganar-en-turismo-primera-parte-caso-de-la-cnet-octavio-aguilar/