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Como en toda crisis, siempre hay cosas buenas y cosas malas que se aprenden. En la que estamos viviendo en este momento tenemos muchas oportunidades para reflexionar sobre lo que hicimos mal, lo que estamos haciendo bien y, por encima de todo, lo que vamos a hacer al acabar la misma.

Esta mañana tuve una muy interesante charla vía Instagram con mi amigo, colega y en su momento jefe, Jesús Vega de la Falla, quien desde España nos platicó cómo están viviendo esta pandemia del coronavirus. Aquí algunas de las reflexiones.

Lo primero que nos comentó Jesús es que hay que tomarse el tema muy en serio. Ésta es quizás, a decir ya de varios líderes mundiales, la peor crisis que esta viviendo la humanidad desde la Segunda Guerra Mundial y probablemente por sus implicaciones sociales y económicas sea aún peor.

Imagen: NRP Visuals.

En general, los gobiernos no están aprendiendo de las experiencias pasadas, podemos decir que, en el caso de Italia y España, dieron mucho menor importancia a lo que venía y se justificaron diciendo “China tiene un régimen de gobierno distinto al nuestro y por ello no podemos hacer lo que ellos hicieron”.

Y podemos decir que parcialmente tenían la razón, pero en ambos casos, como ahora en México, y lamentablemente en muchos otros países de América latina, no se tomaron las medidas precautorias que se podrían haber considerado para evitar cientos o miles de personas se contagiaran. Llegaron tarde las decisiones.

La virulencia del contagio del COVID-19 es tremenda y eso lo tenemos que tomar muy en cuenta.

¿Qué hacer de inmediato y por las próximas dos o tres semanas? Aislamiento. En la medida de lo posible, aislamiento total. Principalmente a las personas que tienen más de 60 años y también las personas que tienen una frágil salud, personas con enfermedades crónico degenerativas, obviamente personas que tienen problemas de su sistema respiratorio, entre otras.

Imagen: The Washington Post.

El aislamiento y no una medicina o tratamiento es lo que logró detener la propagación del virus en China. A esta fecha –20-03-2020– no hay nada en concreto que nos diga que ya tenemos la solución. No hay vacunas, ni tratamientos todavía probados.

El segundo mecanismo que ha ayudado mucho a detener la expansión del virus es el saber rápidamente quiénes lo tienen y aislarlos. Experiencias en Corea del Sur y en concreto en un pequeño pueblo italiano que se llama Vo´ en Padua, donde se identificaron inmediatamente a los 90 contagiados dentro de una comunidad de poco más de 3,500 personas, se les aisló y hoy no hay nadie contagiado. Y nadie murió.

Vega es muy claro en señalar que los gobernantes en la mayor parte de los países han actuado con una “irresponsabilidad criminal” al tomarse las cosas a broma, al no prohibir grandes eventos, al no pedirles a la ciudadanía que tome sus precauciones y ellos mismos han actuado a nivel personal muy irresponsablemente.

La recomendación para no convertirnos nosotros en “asesinos involuntarios” es que tomemos las medidas claras, contundentes y con la intensidad que la crisis lo amerita con nosotros mismos y con nuestros más cercanos.

Imagen: Foreign Policy.

Los invito a leer o releer mis artículos en El Semanario, sobre teletrabajo o trabajo desde casa o “Home Office ” y ver cómo se puede llevar a cabo esta crisis de mejor manera.

En toda crisis hay que ver las oportunidades y, al igual que Jesús Vega, yo creo que esta pandemia nos va a traer muchos aprendizajes positivos.

Déjenme contarles una pequeña, pero muy interesante y buena experiencia, que me pasó a mí esta misma semana: tenía que dar dos talleres presenciales para cerca de 30 personas el miércoles y el jueves en la compañía de seguros líder del país y, obviamente, la empresa tomó la decisión que era inviable llevar a cabo los talleres, por razones obvias.

El viernes de la semana pasada me lo comunicó el área de capacitación y nos dimos a la tarea de ver cómo sí podíamos darlo y lo hicimos a través de una de las plataformas de videoconferencias, que son realmente económicas –la suscripción anual es de USD $100.00 para conectar hasta 100 personas en cada sesión–, y los resultados fueron maravillosos. Los comentarios y evaluaciones, arriba de 9 sobre 10, hablan de que a las personas les resultó, a pesar de las dudas previas, muy buena la experiencia.

Imagen: BBC.

Seguramente habrá, como está sucediendo ahora, ganadores y perdedores de esta mega crisis de salud y, obviamente económica, y como bien dice Jesús Vega, “el mundo no va a ser igual después del coronavirus”.

Y si bien todos la vamos a pasar mal, algunas semanas o meses, lo que tenemos que ir pensando es cómo nos vamos a reinventar a partir del día uno después de que haya pasado la crisis de salud, y cómo vamos a enfrentar esta nueva crisis económica, por la cual cerrarán decenas de miles de empresas, donde se perderán millones de empleos, donde los autónomos o independientes tendremos que buscarnos la vida de una forma totalmente diferente, con o sin apoyos gubernamentales.

Termino este artículo invitando a todos a sumarnos al aislamiento y promover el #yomequedoenmicasa y recordar, como nos comentaba Jesús Vega, que “éramos felices pero no lo sabíamos”, y cierro diciendo que podremos ser más felices si aprendemos las lecciones de esta pandemia y ponemos manos a la obra desde ya.

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