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Seguramente amigo lector, tú como yo, has asistido a webseminars, has leído artículos, has escuchado y visto noticias y comentarios en medios de comunicación y redes sociales, y obviamente has leído o escuchado a personas más cercana a ti, a través de WhatsApp, sobre lo que se piensa que sucederá después de que termine la contingencia.

Yo honestamente creo que todavía falta mucho por ver para poder decir lo que sucederá en el largo plazo, pero al igual que algunos de los analistas, podemos ya hacer algunas conclusiones y sí opinar, con fundamentos, lo que sucederá en los próximos 12 a 18 meses.

El MIT en el documento We’re not going back to normal, da algunas pautas de cómo serán los próximos 18 meses o hasta que se logre desarrollar la vacuna para combatir al COVID-19, con respecto a nuestro estilo de vida.

Les presento algunos de los puntos más destacados y los invito a que sigan la página del MIT que se actualiza practicante diario con información realmente muy interesante y útil:

Ilustración: Ana Cortés.

1. Hay que olvidarse de que todo volverá a la normalidad y tienes que aceptar y vivir con esa premisa. La “normalidad” que vivimos hasta principios de este año 2020 o finales del 2019 para los países asiáticos –principalmente China–, es un tema del pasado. Hasta que no se encuentre la vacuna para combatir al COVID-19, la vida, tal y como la conoces, en lo laboral, social, etc., no será lo mismo.

2. En estos momentos hay tanto laboratorios como centros de investigación del sector privado como públicos, de una docena de países buscando encontrar la vacuna contra el coronavirus, y hay muchísimo dinero disponible para lograrlo. Esto hará que su descubrimiento sea más rápido que lo que tradicionalmente se tardan en hacerlo. Por lo general, el descubrimiento de una vacuna puede tardar hasta 10 años o incluso más. Los científicos pudieron descubrir en su tiempo la vacuna para el SARS, pero dejaron las investigaciones porque ésta en su evolución dejó de ser peligrosa y ya no había el incentivo económico ni la presión social para hacerlo. El MIT estima que la vacuna podría estar lista en 18 meses. Es decir, para finales del 2021.

3. Mientras no tengamos la vacuna, asume la cuarentena como un estilo de vida. Lo que se prevé es que, a partir de ahora, las sociedades tienen que intercalar periodos de cuarentena, es decir, de cada tres meses, dos deben ser de cuarentena. Esto porque el contagio del virus continúa y siempre están latentes las segundas olas. Así que viviremos periodos de cuarentena constantes. Los hechos han demostrado que no se puede levantar la cuarentena de forma absoluta y sin seguir con muchas restricciones porque los contagios van a continuar: China, había permitido la reapertura de cines y auditorios grandes y tuvo que dar la orden, una semana después, de volver a cerrarlos porque hubo nuevos contagios. En Singapur, que había detenido sus casos de contagios, levantó su cuarentena totalmente y volvió a presentar centenas de casos de contagio y algunos muertos por coronavirus.

4. La concentración de personas debe limitarse en lo más mínimo. Por ello, cines, teatros, y auditorios, pero también comercios, deberán reducir su capacidad de aforo hasta en un alto porcentaje, quizás hasta el 75%. Es decir, funcionar con un 25% de aforo. “Esto puede incluir negocios o empresas e incluso, movimientos sociales: marchas, protestas, etc.”

Ilustración: Henry Wong.

5. Los países que decidan reabrir sus fronteras y vuelos, deberán instaurar controles estrictos en aeropuertos y carreteras. Ya sea con el uso de termómetros portátiles o con aplicaciones o escáneres que revelen el movimiento migratorio de las personas. Esto puede implicar que lo que vivimos como consecuencia del 9/11 sea realmente anecdótico y podamos pasar muchas horas, sino es que hasta días para lograr llegar a otro país. Las restricciones para viajar dentro de China siguen siendo durísimas para los propios chinos y hasta discriminatorias para los extranjeros.

6. Las costumbres sociales de saludar tienen que cambiar y el distanciamiento social debe continuar, evitando también realizar reuniones familiares, fiestas y demás. Para las organizaciones y familias latinoamericanas, en general, será un tema, pero tenemos que saberlo manejar. Una de las razones que explican por qué el coronavirus no ha sido tan letal en Japón es por el distanciamiento social propio de su cultura. No es por el saludo que evita el contacto físico, sino por el ritmo de vida que llevan de no salir mucho a reuniones sociales o fiestas. El trabajador promedio japonés tiene una rutina de trabajo-casa que evita su exposición continua.

7. Los gobiernos deberán priorizar qué ramas y actividades de la economía pueden volver a sus labores y trabajo de forma “normal” en la medida de las posibilidades nacionales. Retornar al trabajo no debe darse de forma masiva. Deberá hacerse un cuidadoso análisis de que grupos de personas pueden ser expuestos al riesgo del contagio. Hay expertos que dicen que podría comenzarse con los niños y jóvenes en edad escolar porque tienen menos riesgos.

8. Los gobiernos y los padres deben prepararse para educar a sus hijos en los hogares por cierres imprevistos de las escuelas.

Como pueden ver, hay muchas cosas que no serán como fueron antes de la pandemia, pero a pesar de ello, yo creo que tenemos muchas áreas de oportunidad para reinventarnos en lo personal, en lo social, y en lo laboral. Las organizaciones, de cualquier sector, van a tener que pensar de forma diferente desde ya, y obviamente los gobiernos van a tener que actuar de forma muy distinta.

Ilustración: Shrey Sawant.

Podemos ser terriblemente fatalistas y súper negativos con lo que esta pasando y con lo que pasará en los próximos 12-18 meses, o bien, nos ponemos a trabajar en ver cómo vamos a enfrentar esta nueva forma de vida. Todos y cada uno de nosotros tenemos que ser muy accountables de lo que nos está pasando y de lo que nos podrá pasar.

Termino, aunque me alargaré un poco en este artículo con algunos comentarios que me hicieron llegar de un webseminar en el ITAM y que nos sirven de guía:

1. Cash is king, preservar el dinero para sobrevivir 18 meses.
2. Toma de decisiones para la sobrevivencia de tu empresa.
3. Llegar a acuerdos y decisiones solidarias con tus colaboradores, proveedores, acreedores, etc.
4. La educación y formación digital llegó para quedarse.
5. El e-commerce crecerá de forma exponencial.
6. Se rompen paradigmas en servicios financieros, temas inmobiliarios, servicios como restaurantes.
7. Hay que imaginar “mi negocio” desde cero y de acuerdo con la nueva realidad.
8. El cliente promedio es poco exigente y esto va a cambiar; habrá menos dinero para que gasten.
9. Buscar modelos para eficientar mis costos.
10. Tener equipos diversos en géneros, edades y en experiencia.
11. Hay que ser rápidos, creativos, buscar la rentabilidad, sobrevivir como sea.
12. Toda empresa puede ser habilitada por la tecnología.
13. Se necesitan empresarios empáticos y cercanos con sus clientes.
14. ¿Mis procesos están acordes a la nueva realidad?
15. Saber pedir ayuda y ayudar.
16. Hay que ser creativo.

Fuente: https://elsemanario.com/opinion/a-trabajar-con-inteligencia-la-nueva-realidad-octavio-aguilar/

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